Emily Slade
Desde la vieja Inglaterra nos llegó esta cantautora de corte folk sin más acompañamiento para su voz que el de su propia guitarra. En sus discos: “Shire Boy” (2001) y “Fretless” (2003), podemos escuchar además violín, piano y multitud de otros instrumentos que sin duda elevarían su directo; lo que no quiere decir en absoluto que Emily Slade no se baste por si misma para ofrecernos un gran concierto.
A su incuestionable calidad como guitarrista debemos añadir su bonita e inconfundible voz y la composición de gran parte de los temas que interpreta. Sin embargo, como la propia Emily nos contó, en la época en que actuaba en pubs la gente se quedaba más, como suele suceder en estos casos, con sus versiones de temas conocidos. Dicho lo cual nos ofreció de forma encadenada versiones de “True Colors” y “I Don’t Like Mondays”.
Ya casi al final de la noche escuchamos “More Hills to Climb”, la canción más solicitada en sus actuaciones según Emily; tema compuesto por Keith Pearson, quien precisamente toca el banjo en la versión del disco.


















