La de Mugar es una de estas propuestas musicales que, en principio, crea cierto escepticismo; ¿música celto-bereber?. Sin embargo todo cobra sentido y parece lo más natural del mundo una vez que uno les ha podido disfrutar en directo.
Son nada menos que diez excelentes músicos sobre el escenario los que dan coherencia a este grupo que echó a andar en 1996. Todos ellos embarcados además en otras agrupaciones y proyectos; como por ejemplo Youenn Le Berre, miembro del mítico Gwendal. A pesar del origen francés del grupo, los sonidos celtas de su música nos transportan más a las tierras irlandesas o escocesas que a las bretonas, como cabría esperar.
La anécdota de la noche llegó poco después de comenzar el concierto, cuando la instalación eléctrica no pudo más y dejó el escenario a oscuras y a los instrumentos sin amplificación. Sin pensarlo dos veces, los miembros de Mugar cogieron los instrumentos más potentes que tenían a mano y siguieron tocando, sobre el escenario primero y entre el público después, hasta que los técnicos arreglaron la avería. Así, este apagón, en lugar de enfriar el ambiente tuvo justamente el efecto contrario entre el público. Todo un ejemplo de profesionalidad y pasión por su música, sin duda.
Solas es uno de esos grupos que no necesita casi presentación para los que nos gusta la música celta-folk irlandesa. Su primer disco, homónimo, se publicó en 1996 y desde entonces muy pocas han sido las ocasiones de verles por aquí, por lo que había que aprovechar la que nos brindaba la Folixa na Primavera de Mieres.
Seamus Egan, multiinstrumentista, es un nombre muy conocido dentro de estas músicas y es el líder de Solas, a pesar de lo que pudiera parecer observando su posición lateral sobre el escenario. El otro miembro que perdura en el grupo de su formación original es Winifred Horan una impresionante violinista de origen neoyorquino y pilar fundamental, sin duda, de Solas.