Todo un descubrimiento el de esta joven escocesa que sin duda dará que hablar en el panorama folk internacional durante los próximos años. Llegó a Bilbao sin hacer mucho ruido, como sustituta de última hora del convaleciente Dan Bern programado en un principio en esa fecha, pero enganchó al público desde el primer momento con su maestría en el arpa celta y después de algo más de una breve hora de concierto nadie se quería ir de allí.
Phamie, además de una virtuosa arpista, es una excelente cantante y teclista (una lástima que no trajese su acordeón en esta ocasión) y se atreve también con el low whistle. Pero sin duda hay un detalle que da más valor si cabe a su actuación, y es que toda la música que pudimos escuchar esa noche era de composición propia, algo muy poco usual en estas músicas muy propensas a tirar del repertorio tradicional. Sin duda hace falta gente que, al igual que Phamie, mantenga viva esta música aportando nuevas composiciones.
Por el momento Phamie Gow ha publicado dos discos: “Winged Spirit”, su debut, y “Lammermuir”, grabado en directo en el prestigioso Celtic Connections con la participación de músicos de la talla de Alasdair Fraser, Eric Rigler o Patsy Seddon entre otros. Actualmente hay un nuevo disco en camino: “Dancing Hands”, al que da título el tema con el que Phamie cerró su inolvidable paso por Musiketan.
Esta brasileña y francesa, acompañadas por otros dos músicos que en principio no aparecían en el cartel, revolucionaron el auditorio con su música alegre y directa, rompiendo con los estilos habituales del Ciclo Musiketan. Llegaron incluso a bajar del escenario y tocar entre el público en un momento de la actuación. Lo pasamos muy bien con ellas.
Peculiar dúo el formado por estos dos guitarristas y cantantes escoceses. Peculiar porque el dúo lo formaban únicamente en el cartel del concierto, sobre el escenario alternaban protagonismo de canción a canción y solo tocaron juntos en el bis que puso punto y final a la noche. La velada transcurrió muy tranquila entre las baladas más folk compuestas por Alasdair y las demostraciones de virtuosismo de un James que, al contrario que Alasdair, se volcaba más en su faceta de guitarrista.
No podía faltar, como en todas sus ediciones, la ya tradicional visita de Elliott Murphy al Ciclo Musiketan. En esta ocasión, además de por su habitual acompañante Olivier Durand, vino acompañado también por el asturiano Jorge Otero. La sala pequeña del Euskalduna resultó realmente pequeña a pesar de su nada despreciable aforo de 600 personas, y el público vibró desde la primera nota, como siempre.
Debo reconocer que cuando escuché por primera vez que una actriz reconocida como Leonor Watling se lanzaba al mundo de la música, yo no daba un duro por el proyecto de Marlango. Sin embargo, demostrando una vez más la inutilidad de los prejuicios, la publicación de su primer disco “Enjoy the Ride” supuso toda una sorpresa, tanto por la calidad y diversidad de sus temas como por lo bien que encajaba en ellos la voz profunda y sobria de Leonor. Solo restaba, por tanto, pasar la prueba del directo, y con nota lo hicieron los estupendos músicos que componen este grupo en su concierto de Donostia. Todo un placer además poder fotografiar a Leonor desde tan cerca, espero poder repetirlo y mejorar las fotos.